domingo, 25 de mayo de 2008

5. Sulfur Mountain



La niebla, el frío voraz y la buena compañía fueron los ingredientes centrales de esta salida en la que pude descubrir uno de los puntos más altos de las cercanías de Banff. Hay primero, cierto vértigo en el viaje en "góndola", nombre con el que se refieren en estas latitudes al teleférico. El viaje, si bien no tan agreste como la sibida a pie de casi tres horas (cosa viene lque sólo se puede hacer si el piso está seco, cosa que hoy no ocurrió), es una gran oportunidad de contemplar todos los rincones de la gran montaña y sentirse en verdad pequeños. El clima conforme se asciende, disminuye, la niebla domina ante la mirada y domina una extraña sensación de cercana lejanía con el paisaje.
Luego, viene la caminata por el sendero preparado. En condiciones regulares uno vería cabras montesas y algunos otros animales salvajes. Hoy, debido tal vez, a las condiciones climáticas, sólo algunas ardillas hicieron su aparición. el frío entumece las manos; Guy Laramiee, artista visual que hoy fungió además como nuestro guía, me presta sus guantes. La niebla lo domina ya todo, por momentos, de hecho, las montañas desaparecen del panorama. Todo cobra otro sentido visto así, lo que no está ante los ojos es lo que importa, lo que predomina en el ánimo. Basten las imágenes que aquí dejo.

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